No sé como es que terminé aquí. Todo se mezcla. Las imágenes. Las ideas. Las palabras.
Miro para atrás y solo veo figuras borrosas y sin sentido. Torbellinos de ideas que se mezclan con imágenes vagas. Realidades que considero ciertas, pero que a veces dudo que existan realmente fuera de mi cabeza. Delante de mí solo tengo ésta pared desierta. Blanca. Podría decir que está corroída por el tiempo. Que sus grietas me recuerdan con felicidad a las arrugas de mi querida abuela. Que las manchas de humedad forman figuras de caballeros andantes que recorrían los caminos con la esperanza de matar algún dragón medio perdido y así ganar el amor eterno de alguna bella doncella.
Pero no… en lugar de eso me percato de la dura y triste realidad. De lo cruel que puede llegar a ser la existencia. Que es simplemente eso… una pared blanca, enteramente acolchonada. Nada más…
La memoria…
¿Cómo es que no recuerdo nada?
No sé si tendrá que ver con cuestiones del pasado que inconscientemente trato de olvidar. Como una especie de bloqueo psicológico que hace que todo lo vivido con anterioridad sea inevitablemente suprimido de la corteza cerebral. O simplemente no sea otra cosa más que mi eterna y desdichada falta de atención jugándome otra de sus malas pasadas...
No sé... lo que sí sé es que esta señora con guardapolvo blanco y gafas muy a la moda está demasiado empeñada en que me tome estas pastillitas azules que siempre me trae a la misma hora todos los días...
...aunque las pastillas amarillas me hacen muy mal al estómago...
Parece una buena mujer. Tiene muy buena paciencia. Aunque un tanto obstinada. Siempre se empeña en que haga las cosas como ella quiere, a su manera. Nunca deja que pruebe mis propios métodos para llegar a donde llega ella. Y no es que yo sea complicado, o que me meta en la cabeza la idea de hacer siempre las cosas de forma diferente. Es que me agobia el hecho de pensar que sólo hay UNA manera. Sentir que solamente existe UNA sola forma de hacer algo detona en mí una sensación de vacio realmente insoportable. Porque me hace pensar que si existe una sola manera, entonces no somos otra cosa mas que marionetas sin sentido representado obras guionadas y repetidas una y otra vez. Pero no solamente eso. Hay algo más profundo. O más aterrador. Y es que cuando veo que hay un solo modo, o cuando intuyo que una cosa solo se puede hacer de determinada forma y que no cabe otra alternativa más que la expuesta por esta buena señora, me asalta la idea de que nada de lo que hay se puede cambiar. Que para llegar a un resultado inevitablemente hay seguir los mismos pasos ya pre-establecidos. Y si en una sucesión de hechos te equivocas en un paso o dos; entonces, según este concepto, no llegas a donde deberías llegar. Simplemente porque no seguiste el método.
Y la parte aterradora es esta; saber que si estoy aquí, entonces no habrá forma alguna de poder cambiarlo…